El fabricante de excusas

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Este vídeo es el discurso final de Charles Chaplin en la película ‘’El gran dictador’’ (1940). Han pasado 71 años desde entonces, pero el discurso sigue teniendo su validez y es aplicable a la sociedad actual. Seguramente transcurran otros 71 años más y seguirá teniendo su vigencia.

Mientras existan fabricantes de excusas y gente que las consuma, seguirán existiendo discursos como estos.

Existen los falsos líderes. Personas que en realidad sólo buscan su satisfacción personal a costa de los demás, a cambio de una filosofía inventada para retroalimentar su ego y venderla como la verdadera. Muchos son pura apariencia, vendedores de humo y estrategia entorno su ego. Tiranos, muchos de los cuales adoptan la apariencia de corderos inofensivos. Chusma humana que se aprovecha de la ignorancia y las carencias emocionales de mucha gente para convertirlos en fanáticos.

En Internet, como en la vida offline, los hay: marcas, llamémoslas personales o corporativas. Existe el cartel, existe la manipulación, existen las malas prácticas y existen las externalidades negativas.

Muchos dicen que La Red es un entorno donde existe la libertad de expresión y más próximo a un sistema democrático, pero eso no es del todo cierto: existe un tipo de poder dañino y corrosivo. La mayoría del tráfico pertenece a un pequeño segmento, está en manos de unos pocos si lo comparamos con el resto. Y este poder domina la opinión pública porque la mayoría de las personas, aunque las haya con criterio propio, son consumidoras de sus ideas y, evidentemente, de sus excusas.

Como en el mundo offline existen los personajes villanos del pueblo, pero también los que pertenecen a un nivel superior de la pirámide o jerarquía. Solemos atribuir el concepto piramidal a los negocios multinivel, cuando en realidad es una estructura utilizada por la mayoría de las empresas y sistemas.

Sin ir más lejos, sucede lo mismo con los políticos y la banca. ¿Inaccesibles? ¿Unidireccionales? El pueblo se rebela porque quiere ser escuchado, quiere ser atendido, quiere ser respetado. Lucha por sus derechos, pero… ¿Qué ha hecho hasta ahora? Ha estado consumiendo su filosofía, sus excusas.

Sólo el pueblo unido jamás será vencido. Pero mientras existan divisiones y divisores, mientras se creen rivalidades, mientras existan consumidores de excusas, seguirán existiendo los fabricantes de esas excusas.

Existe una crisis de valores profunda porque todo vale, un relativismo ético cuando lo adecuado de una acción queda al amparo de la conciencia individual. Si uno machaca otro es capaz de buscar una razón convincente para desprenderse de la responsabilidad que conlleva la convivencia en sociedad.

No es malo tener criterio propio, todo lo contrario. El problema es quizás su ausencia en la mayoría de las personas, cuando ese relativismo ético está en manos de seres y corporaciones poderosas que fabrican excusas para camuflar sus errores, sus fechorías, sus acciones villanas y todas las malas acciones que puedan cometer. El lenguaje se utiliza más que nunca para buscar una verdad de conveniencia, para inventar un mundo paralelo donde su filosofía es la más válida.

El mundo es así porque así somos las personas, vivimos de excusas. Rara vez una persona cree aquello que no ve con sus propios ojos. Lo más visible es lo más fácil de creer. Lo más difícil es pensar libremente, escuchar nuestra voz interior, sentir y reconocer nuestra esencia humana.

Lo que hace mi vecino hago yo, y así nos multiplicamos y no sabemos ni por qué. De repente nos vemos todos inmersos en una crisis, luego en una recesión durísima. Entonces nos levantamos para indignarnos, pero… ¿cuántos se indignan con razón y sentido de la responsabilidad?

Aquí nadie se libra del ‘’pecado’’. Es fácil acusar a la banca y al Estado del los problemas actuales, pero ¿cuántos recorren sus recuerdos en busca de las razones que los condujeron a estar en la situación actual?

Hemos vivido de apariencias en una sociedad del consumo, hemos especulado y gastado lo que no debíamos. Ahora, cuando estás en un rincón triste y gris de tu conciencia pregúntate por qué sales a indignarte y pregúntate si diste la espalda en alguna ocasión a personas que se indignaron anteriormente, pero como pertenecías a esa masa indulgente los consideraste como rebeldes.

Quien consume excusas libremente, luego no debería señalar al fabricante de esas excusas. Cuando todo es válido, también es válido fabricarlas.

Autor: Jordi Valls

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7 thoughts on “El fabricante de excusas

  1. Bestial…
    No se me ocurre otra palabra que defina este artículo.
    Mi mas sincera enhorabuena, Jordi.
    Creo que aciertas con tu exposición.
    Me alegro de compartir y de apoyar esta manera de pensar.
    La excusa, simplemente, no sirve.
    Y es esta una manera de volver a empezar.
    Ahora… sin excusas.
    Espero que mucha gente lea este artículo.
    Que reflexione sobre lo que dice…
    Y que saque sus propias consecuencias.
    Gracias, por el artículo.

  2. Un ejemplo a todo esto es la situacion en Lybia. Q el pais se canso, pero tuvieron q pasar 40 años para q toda la gente se uniera, y no de la forma mas correcta pero si en contra de a la misma persona q veneraron y admiraron un dia. Se desperdicio mucho tiempo y todo por cerrarse y creer en la forma equivocada de otra persona. Yo creo q Gaddafi, cuando se encontraba huyendo y escondido, reflexiono a su antes equivocada manera de pensar de como podria acabar su vida en manos del enemigo extranjeros, y nunca se imagino o le paso por la cabeza q moriria en manos de su propia gente a la q impartio injusticia y sabia desde el momento en q huia q no los podia culpar, ya q aunq con una reaccion equivocada, tenian toda la razon.
    Y asi es como tu articulo lo dice, no hay q crearse excusas, sino encontrar el modo, la solucion y se necesita hacer empezando de una forma positiva individual de pensar de cada uno, q luego se añada al grupo y he de ahi de q la union hace la fuerza.
    Bueno tu articulo Jordi, gracias por compartir.

    Lorena Rivers

  3. “Quien consume excusas libremente, luego no debería señalar al fabricante de esas excusas. Cuando todo es válido, también es válido fabricarlas.”
    Este párrafo final me gusta especialmente.
    Hoy día cuando parece tan “progre” ser un indignado nadie se da cuenta o mejor dicho, nadie quiere aceptar que Europa ha estado viviendo por encima de sus posibilidades…porque los ciudadanos hemos estado viviendo por encima de nuestras posibilidades.
    Todos tenemos una excusa: “Mi vecino se va de vacaciones a Cancún. ¡Yo también tengo derecho!”; “Los amigos de mi hijo hacen una gran fiesta por su cumpleaños. ¡Mi hijo no va a ser menos!” Y así, escusa sobre excusa hemos ido creando un enorme agujero económico del que ahora resulta dificil salir.
    Protestamos y echamos la culpa a los gobiernos. Es mucho más facil que reconocer la propia culpa y asmir nuestra responsabilidad individual. Todos tenemos excusas: “El mundo es así” “Es culpa de la sociedad” ¿Y que es la sociedad sino la suma de cada individuo?
    La ruida de nuestra sociedad es la suma de todas nuestras ruinas personales. La crisis económica es la suma de todas nuestras crisis, no ya las económicas, sino de una crisis de valores individuales que ha devenido en una crisis económica individual.
    Pero por supuesto la culpa no es nunca nuestra, sino de otros.
    Muy buen artículo, Jordi.
    Alguien tenía que atreverse a decirlo, Jordi…y has sido tu.
    Felicidades.

  4. A ti si que te honra tu artículo. Totalmente de acuerdo contigo. Admíro la forma de pensar que tienes, con la cual haces que las personas nos paremos a pensar si realmente somos quienes creémos.
    ¡¡Hay mucha miseria en este mundo porque somos todos unos miserables. Cuando digo todos generalizo, aunque no deberia porque hay escepciónes varias. Por desgracia, esas escepcionales personas son cubiertas por todas las que nunca dejarán que su ego,vanidad,y poderosa maldad desaparezca. Y lo peor es que no nos damos cuenta de que estámos colaborando y que nunca serémos capaces de reconocerlo.
    Muy bueno,Jordi, muy bueno.

  5. Felicidades Jordi por tu artículo. Cuando estaba en el instituto nos pusieron la película el Gran Dictador y me sentí muy impresionada. Me ha encantado rememorar este trocito. Estoy totalmente de acuerdo que la sociedad tiene una gran carencia de valores morales y piensa que todo vale, que al vivir en una sociedad democrática tenemos todos los derechos y ninguna obligación. Si las cosas van mal, es culpa del estado. No creemos las cosas hasta que no las vemos. Pero…. Nos vendamos los ojos para no verlas !!!.(la crisis inmobiliaria se veía venir).
    Ahora no sirve indignarse y esperar a que nos resuelvan “el problema”. Tenemos que concienciarnos de no crear nuestras excusas, ni las de los políticos. Es hora de enfocar los valores humanos y morales que deseamos hacia los objetivos de nuestra vida. Y sin excusas, claro. Un saludo.

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