La definición de un empresario de éxito: Howard Hugues

Howard Hugues

El excéntrico Howard Hugues és un buen ejemplo para demostrar que no hay un perfil único de empresario con talento para conducir al éxito sus iniciativas empresariales, y que una persona puede triunfar en el mundo de los negocios, pero ser un desastre a nivel personal, con la familia, los amigos, consigo mismo, hasta con la sociedad. (Con esto no quiero dar a entender que mis valores acepten cierto tipo de acciones; no creo en el fraude y la manipulación como los mejores caminos para hacer negocio)

El Sr. Hugues fue un gran magnate multimillonario marcado por su infancia, con un trastorno obsesivo compulsivo que si le destrozó por dentro y afectó a sus relaciones sociales, también fue, en parte, el motivo que lo condujo al éxito. Su lucha por el éxito empresarial era totalmente obsesiva, con una tenacidad depositada tan grande que lo condujeron a conseguir muchas de sus metas.

Era maníaco, excéntrico y lunático, pero llegó a tener mucho éxito como aviador, productor de cine, ingeniero aeronáutico totalmente autodidacta y empresario. Fue una persona muy inteligente que llegó a fabricar aviones excepcionales en aquella época, como el hidroavión Hercules.

De su padre heredó la afición por la mecánica, gran parte de su fortuna y la Hugues Tool Company, con la que más tarde conseguiría el liderazgo en materia de brocas para perforar pozos de petróleo mediante la alianza con la compañía Baker. Sin embargo, de su madre heredó la ”microfobia”, miedo a las enfermedades contagiadas por gérmenes.

A los once años construyó su primera emisora de radio de Huston y a los doce apareció en el diario local por haber construido una bicicleta motorizada. Su trastorno y la muerte de sus padres cuando era joven lo condujeron a abrir el laboratorio de investigación médica sin ánimos de lucro ‘Instituto Médico Howard Hugues’. Así, también se le puede considerar empresario social.

Fue el fundador de la compañía Hugues Aircraft con la que llegó a conseguir récords mundiales de velocidad con sus aviones fabricados, como el Hugues H-1 Racer. Además, tuvo varias divisiones de la Hugues Tool Company, como la Hugues Aerospace Group o la misma Hugues Aircraft en un principio. Al final las fusionó y dio paso a la Hugues Space and Communications Company.

Se le concedió la medalla de Oro del Congreso en reconocimiento a su aportación a la ciencia de la aviación, propiciando su reconocimiento a nivel mundial.

En 1939 consiguió el control de la aerolínea TWA, con la que se enfrentó a  Pan Am. A pesar que su rival era más representativo, Hugues monopolizaba los vuelos internos consiguiendo que la TWA fuese relativamente más grande.

En el mundo del cine llegó a ganar un óscar con la película Two Arabian Knights, y producir, escribir y dirigir la gran Hell’s Angels.

Debito a su ingenio e inteligencia consiguió evitar siempre los impuestos, incluso después de su muerte. En 1953 donó todos sus activos a su instituto de investigación médica porque era exenta del pago de impuestos.

Su trastorno lo condujo a la muerte debido a una dejadez total, su reclusión y el abuso de medicamentos, los que le produjeron un fallo renal.

Parece que el Sr Hugues no se le puede considerar un ejemplo a seguir como persona que haya llegado a la libertad, paz interior, felicidad y autorrealización sana, porque su trastorno lo hicieron víctima de sus obsesiones y miedos. Sin embargo, tuvo mucho reconocimiento por sus iniciativas empresariales, sus películas y sus aportes a la ciencia, entre otras actividades.

Seguramente se sintió feliz y autorealizado en muchas ocasiones, pero su autoexigencia y necesidad de éxito llegaron a ser tan enfermizas que parece ser que le costaba sentirse satisfecho, y vivió siempre luchando.

En definitiva, se trataba de un estilo de vida, y para Hugues fue también una manera de enfrentarse a si mismo, a los traumas de su infancia. 

Hugues, el empresario

 

Howard Hughes Being Surrounded by Reporters

 

De sus rasgos psicosociales y de personalidad como empresario se deduce que era una persona con una necesidad muy grande de logro, éxito y reconocimiento. Además, hay que puntualizar que era más debido a una necesidad interior de realización que de la recompensa de éxito en sí mismo.

Tuvo mucho éxito debido a su compromiso, determinación y sentido de la responsabilidad en sus iniciativas empresariales. Incansable y tenaz en sus actividades hasta lograr lo que se proponía. No aceptaba un NO como respuesta, luchaba hasta extremos obsesivos.

Parece que le encantaban los riesgos, las situaciones de incerteza y la ambigüedad. Llegó a arriesgar mucho dinero, pero llegó a conseguir muchos éxitos.

Fue muy creativo y enérgico en sus actividades, creando y desarrollando nuevos proyectos tanto en empresas ya existentes como en nuevas.

Autodidacta e independiente. Muestra de ello fue que todos sus conocimientos de ingeniería los consiguió por si mismo; dejó la universidad dos vedes y le gustaba ser el cabecilla de todas las iniciativas en las que participaba.

Plantearse si tuvo autocontrol queda en la duda porque padeció muchos ataques de impulsividad, debido a su trastorno. Sin embargo, fue un oportunista que se enfrentó a muchas situaciones difíciles y llenas de incertidumbre, confiando en su capacidad para hacerlo. Confió que sus ideas eran realmente ideas originales y buenas.

Si tuviera que clasificar a Howard Hugues como tipo de empresario diría que fue un tipo que tenía un poco de todo. Era administrador porque le gustaba participar en los procesos de fabricación, solicitando que fueran producidos de manera muy precisa. Fue un gran estratega, guiado por una necesidad extrema de éxito, intuitivo e independiente. Sus ideas llegaron a ser abstractas, consiguiendo entrar en la esfera de los grandes innovadores.

Por lo que hace referencia a sus habilidades cabe decir que, a pesar de sus problemas psiquiátricos y las actitudes extrañas que mostraba, tenía una personalidad muy atrayente e influyente. Motivó a sus empleados a llevar a cabo proyectos de gran envergadura, aunque en ocasiones su autoexigencia la reflejó sobre ellos. Tenía una serie de actitudes y aptitudes que lo definían como apto para ser líder: su dedicación total con sus ideas de negocio y las empresas; aptitudes estratégicas, parece que fue un gran visionario; aptitudes extraordinarias como ingeniero, productor, director de cine y aviador; mostraba mucha pasión en todo lo que hacía; fue un buen comunicador y sabía formar equipos de trabajo con los mejores profesionales. Sin embargo, su credibilidad se vio afectada en muchas ocasiones por su enfermedad, aunque terminó por demostrar la validez de sus ideas. Además, fue un gran negociador, muy intuitivo y analítico. Y, pese a  tener una gran inteligencia interpersonal, fue muy polémico en sus relaciones sociales, las que no fueron muy atractivas. En definitiva, de tanto analizar las situaciones y su autoexigencia para hacerlo todo perfecto parecía que se debilitaba por no conseguir una flexibilidad suficiente para adaptarse a los cambios con rapidez.

Para concluir, debo decir que su éxito se vio favorecido por la gran cantidad de dinero que tuvo. Sus recursos económicos fueron otro elemento que  le ayudó a mover masas y conseguir el éxito de sus proyectos.

 

Autor: Jordi Valls

Fuentes: http://www.opusvida.com/ ; ”El Aviador”, film de Martin Scorsese

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